Seis hábitos que todo veinteañero debería practicar.

Encuentra el éxito, la amistad y la felicidad mientras eres joven.

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@jing_ng

Muchos de nosotros estamos determinados a comenzar a trabajar en nuestras metas cuando estamos en nuestros veintitantos. ¿Cómo no hacerlo? Dejando a los pesimistas de lado, sabemos que nosotros, los millenials (Si no sabes a que me refiero por favor googlea) estamos haciendo cosas interesantes en nuestra época. De hecho la mitad de las aplicaciones que uso en mi día a día fueron creadas por personas que no pasaban de los 30.

Pensando en todo el éxito que mis coetáneos han ido logrando es realmente inspirador­­­— pero también me asusta. Hay una riqueza de libros, de artículos, de Conferencias TED sobre como liderar una vida fantástica y encontrar tu propósito. Y de acuerdo con todo lo anterior, se supone que yo debería estar construyendo un capital social, determinando metas a largo plazo para mi vida, mientras disfruto de una salud impecable, celebrando el tener amistades que han estado todo un siempre, mientras voy conociendo a mi futuro esposo, etc. Para mí, pagar mis deudas a tiempo y tener para cada semana algo de dinero entre el transporte, la comida y el ocio ya es suficiente. — ¿Cómo lograre encajar todo eso? ¿Cómo podría lograr todo lo que se supone que debo ir construyendo a esta edad? (caramba!)

Una parte de mí creía que si no descubría mi rumbo para cuando tuviera mi tercera década de vida, estaría por así decirlo, “atrasada”. ¡Peor! Estaría muy por detrás de todos. Como una recién graduada de la universidad, no estaba muy segura de cómo manejar mi presente sin preocuparme por lo que vendría después. ¿Realmente estaba usando todo lo que me tocó aprender en la universidad en mi trabajo actual? ¿Ya debería estar comprometida con mi cuasiprefecto enamorado? ¿Cómo hago para lucir tan bien y con tanta clase como la chica que trabaja al lado de mi cubículo? ¿Mi cuenta de Instagram hace ver mi fin de semana lo suficientemente divertido? —¡Qué tontería¡

Después de estar en el mundo laboral por unos cuantos años estoy trabajando en mi área de especialidad de día y dedicándole tiempo a mi vida personal y escribiendo por la noche. Estoy soltera pero no ando solitaria, todavía no he empezado un negocio propio, ni he publicado un libro, ni me he casado, ni tampoco he adoptado una mascota. Pero en vez de estar ahí tirada preocupándome por el futuro o comparándome a mi misma con los demás, estoy fielmente dedicada a estos seis hábitos para sacar lo mejor de mis veintetantos:

1.- Redefine lo que es el éxito para ti. (En tus propios términos)

Sin las calificaciones de cada semestre, los mega deberes o el alivio de las vacaciones, —todos estos logros de la etapa académica que de alguna manera han marcado nuestras vidas— puede que sea difícil medir nuestro progreso. Ahora me he estado asegurando de encontrar cada pequeño éxito en la vida diaria. Mandando algunos emails o  tachando alguna tarea de mi lista de pendientes mejora mi ánimo. Cuando estoy dispuesta a aceptar que terminar de lavar la ropa y limpiar el desorden de mi  bandeja de entrada cuentan como una tarea productiva. Estoy menos perezosa por mi deseo de lograr, es más, puedo encontrar satisfacción en el simple hecho de conseguir algo —cualquier cosa dejarla hecha.

2.- Acepta que no siempre serás buena en todo.

O bueno, en la mayoría de las cosas. Aun no estoy segura de lo que haré a largo plazo. Mientras tanto voy a mantenerme atenta en lo que no funciona o no va para mí. Y eso será un paso en la dirección correcta.

Algunos de mis pasos han sido bastante literales. Nunca había corrido más de una 5k cuando una amiga me pidió que corriera dos maratones con ella. Entrené y completé las dos carreras —lo hice mas como una tortuga lenta y constante que como una rápida liebre­—. Nunca seré una corredora natural, pero eso no me determina, lo importante es salir de tu zona de confort e ir descubriendo tus límites y buscar irlos superando, y si no lo superas al menos disfrutar ese esfuerzo que has hecho. Hace poco corrí mi tercera media maratón con mis padres— ¡fue épico! A nadie le importaba si no podía competir contra las super largas piernas de mi padre o la atleta de mi madre. Ellos solo querían celebrar el poder llegar  a la línea final conmigo. Nuestros veintes son el tiempo perfecto para estar contentos simplemente con ser OK en ciertas cosas.

3.-Entrega amor en todos los aspectos de tu vida.

VOLUNTER

He aprendido que mientras más amor das en tu caminar, mas amor terminas recibiendo de vuelta. El no concentrar toda mi energía en una o dos relaciones me hace capaz de experimentar varias clases de amor en mi vida. Muchas personas en sus veintes están solteros y sin hijos, así que, es una buena época para compartir nuestro tiempo y energía con otros saliendo de nuestros círculos de siempre.

Invita a alguien que conozcas poco a una salida de amigos. No te preocupes si se siente raro al principio pero verás que muchos de nosotros lo que buscamos es socializar. Aunque no parezca, una taza de café puede ser el inicio de una excelente amistad.

Dedícate a la comunidad, dedícate una hora a la semana a servir a los otros. Puedes unirte a los voluntarios de la Iglesia. Dar clases a quienes necesiten aprender algo que tu dominas. Ayudar a un amigo o pasar más tiempo con tus familiares más mayorcitos y hacerles compañía. Incluso el simple hecho de comprarle un café a alguien, sostener la puerta para que alguien pueda pasar, o regalar una sonrisa, nos recuerda que la compasión se desvanece si no hacemos de ella un hábito.

4.- Recuerda que la resistencia al cambio es inútil.

Las personas cambian, las circunstancias cambian, pero ir lidiando con los golpes es mucho mejor que resistirse.

A comienzos de este año me mudé a un apartamento sola —solita independiente. Después de vivir con compañeras, pasar a vivir sola ha sido una locura —es difícil. Pero los vientos de cambio son, por naturaleza, temporales. Podemos adaptarnos a casi cualquier cosa con el tiempo.

Mi apartamento y yo seguimos avanzando en la línea del tiempo. Las tardes que antes sea veían un poco vacías, ahora me han permitido darme tiempo para enfocarme en cosas que valen la pena, como ponerme en contacto con viejos amigos y ponerme a leer más libros. Aceptar el cambio tal como viene puede convertir las difíciles transiciones en experiencias positivas de crecimiento.

5.- Cuidar de mi cuerpo hace que todo sea más fácil.

Comer bien, dormir lo necesario y ejercitarse puede marcar la diferencia. Soy una mejor colega, amiga, hija y persona desde que empecé a cuidar de este templo, mi cuerpo. A veces significa hacer pequeños sacrificios como dejar para otra ocasión la comida chatarra y reemplazarla hoy por cosas más saludables. También significa dormir más temprano para poder salir en la mañana a trotar. Sobre todo hay que mantener un equilibrio. No necesitas ajustarte a una dieta estricta, ni ejercitarte como si fueras a un triatlón. Darme tiempo para mantenerme saludable hace que mejore mi rutina diaria y me ayuda a interactuar con mis amistades y compañeros de una forma más positiva y alegre.

6.- Está bien darse un descanso.

He aprendido a salirme con la mía en contadas ocasiones. No siempre tenemos un buen día. A veces sonará la alarma y la ignoraré para dormir un poco más. Me ha pasado que me he embarcado en el bus equivocado. Continuaré dejando olvidadas mis llaves cuando cambio de bolso. No siempre habré terminado todas mis tareas de mi lista de pendientes del día.

Cuando dejo que el sentimiento de fracaso se apodere de mi, más incidentes no tan afortunados siguen sucediendo. Pero al reconocer que no todas las cosas siempre saldrán a mi manera, me permito darle a mi día la perspectiva correcta. Andar con más calma y descansando un poco, hace más fácil ver las cosas sencillas y volverse a reexaminar.

Estoy segura que estas prácticas me continuaran sirviendo en la vida. Por ahora que me encuentro navegando en este tiempo de presiones sociales y de estrés por lograr el éxito llamado los veintes, encuentro muy útil recordarme estos seis consejos. Entregar amor, aceptar los cambios, no ser derrotado por el qué dirán o las presiones de la vida, sino mas bien trascender—eso es lo que hace la diferencia.

Artículo original:               http://verilymag.com/2015/07/good-habits-for-your-twenties-success-coping-with-stress-pressure

Traducción:                      CompartiendoLaVidaBlog

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